LOS QUE TENGAN OÍDOS, OIGAN

Por Guido Bello Henríquez

Buenos Aires

Cuenta el evangelio del próximo domingo, seis de setiembre, en el leccionario ecuménico, que Jesús caminaba por territorio de la Decápolis, zona de romanos y no de judíos, y le llevan un sordo y tartamudo y le piden a Jesús que ponga su mano sobre él: un gesto de bendición.

Pero más que imponer sus manos, este maestro ambulante galileo mete las manos en los oídos y toca la lengua del sordomudo, y habiéndolo llevado lejos de la gente que los rodea, suspira mirando al cielo y dice al hombre: “¡Ábrete!”.

¡Ábrete, hombre! No le habla Jesús al oído como si la oreja tuviera conciencia, ni le habla a la lengua para que ella hable sola. Jesús habla al hombre, al ser humano que tiene al frente,  y ha sido directo, cordial y concreto.

No ha pronunciado Jesús ninguna palabra mágica al estilo “abracadabra” o “Sésamo ábrete” como en los viejos cuentos.

Jesús suspira. Eso es la oración verdadera, un suspiro, una aspiración delante de Dios y delante de la vida. Jesús ora con el hombre hermano que hasta ahora era objeto pasivo de los que “le llevaron un sordo y tartamudo”. No ora por él, sino con él, en cuerpo y alma, en suspiro y en abrazo solidario. La oración es ponerse delante de Dios y delante de la vida, y es decirle al hermano: ¡Ábrete!

“Y al momento, los oídos del sordo se abrieron, y se le desató la lengua y pudo hablar bien.”

Enseñaba el maestro Paulo Freire que alfabetizar es mucho más que descifrar letras y sílabas. Antes que nada es aprender a leer la vida, es poner al supuesto “analfabeto” en posesión de su palabra y por lo tanto en posesión de su vida. No hay culturas analfabetas sino culturas ignoradas, despreciadas, silenciadas. No hay personas mudas sino personas enmudecidas, acalladas, nunca escuchadas. Y ya lo dice el refrán popular: no hay peor sordo que el que no quiere oír.

Tartamudos no son los indígenas de nuestros pueblos, sino sordos los terratenientes que se apoderaron de sus territorios y balbucean torpes justificaciones.

Tartamudos no son los inmigrantes africanos que intentan llegar a la vida digna naufragando antes del intento, sino  sordos los cultos europeos que cierran sus playas y sus fronteras frente a los desesperados.

Sordos gobiernos, sordos poderes económicos, sordos organismos internacionales, todos ellos mudos para decir palabras humanas, solidarias, verdaderas.

“Bárbaros” titularon los ciudadanos romanos en los tiempos de decadencia del Imperio a los que empezaron a acosarlos, a sitiarlos y a vencerlos. Decirles “bárbaros” era decirles que hablaban lenguas ininteligibles, era escuchar de ellos solo un “bar-bar-bar”, un “bla-bla-bla”.

Era como proclamar los edictos del Rey de España y del Papa en correcto latín a los pueblos indígenas y luego decapitarlos por su insubordinación. Los “ciudadanos” y los conquistadores no pudieron leer las lenguas de los bárbaros, no pudieron ni quisieron entender las lenguas de los indígenas.

Pero los bárbaros no eran mudos ni eran sordos, los indígenas vuelven a mostrar que sus culturas están vivas, y que Dios estaba en estas tierras antes que llegaran los conquistadores. Los pobres de nuestros pueblos tienen mucho que decir y que decirnos, por más que no tengan prensa ni televisión; las mujeres ya nos están diciendo desde hace tiempo que tienen palabra propia y renovadora; los jóvenes vuelven a decirnos que la imaginación es más poderosa que la rutina, el consumismo y la resignación.

Los primeros cristianos leyeron bien la buena noticia de Jesús el carpintero, allá en las orillas del imperio, y la registraron bien en el más antiguo de los evangelios. “Todo lo hace bien. ¡Hasta puede hacer que los sordos oigan y que los mudos hablen!”. Fue entonces cuando a pescadores y campesinos, a pobres de los campos y de las pequeñas aldeas, a mujeres, sí, también a mujeres, a esclavos y plebeyas les dio por hablar con un mensaje nuevo y transformador. Los sordos oían, los mudos hablaban. Y los que tengan oídos, oigan. (PE)

Nota. El evangelio referido es en el libro de Marcos 7:31-37

SN 0867/15

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