APDH con 40 años

Muestra Nacional de Afiches mar de Ajo

Por Domingo Riorda

Argentina.

El 18 de diciembre de 1975, en Casa de Nazareth, ciudad de Buenos Aires, se fundó la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Entre otras personas estaban  Monseñor Jaime de Nevares, Alicia Moreau de Justo, el Obispo Carlos Gattinoni, Raúl Alfonsín, Oscar Allende, Eduardo Pimentel, Alfredo Bravo, Emilio Mignone, padre Enzo Giustozzi, Augusto Conte Mac Donell, pastor José Miguez Bonino, Monseñor Jorge Novak, pastor Aldo Etchegoyen, Jaime Schmirgeld.

“Sus integrantes iniciales, personas de las más variadas ideas filosóficas, religiosas y políticas, formularon la más amplia y ferviente convocatoria para alcanzar la suma de todas las voluntades posibles. No había tiempo de estar tomándonos examen sobre nuestras formas de creer o pensar cuando el desafío urgente era la defensa de la vida. Y en este camino hemos aprendido mucho mutuamente. Hemos desarrollado una capacidad de análisis desde distintos enfoques y una capacidad de diálogo muy creativo y abierto”, anotó el pastor metodista Aldo Etchegoyen.

El proceso se desarrolló en el complicado 75. Era el alerta frente a las graves violaciones de los derechos humanos. Habían  comenzado las desapariciones y previeron lo que pasaría desde marzo del 76.

La inédita situación la explicitó Susana Pérez Gallat “En el 75 yo trabajaba en el bloque de diputados del Partido Intransigente y empezaron a llegar familiares de gente que había desaparecido. En ese momento no entendíamos qué era eso, ¿cómo iba a desaparecer la gente? Los familiares iban a la morgue, a la policía, a hablar con sus sacerdotes, pastores o rabinos, y también venían a ver a los diputados. Era el camino que hacían para ver si alguien les podía averiguar algo. Entonces se empezó a hablar en la Cámara, entre los diputados de los partidos más progresistas, para ver qué se podía hacer”

Pluralidad de posiciones unidas a la visión de lo que aparecería en el futuro inmediato que exigía la defensa de la vida.  Se movilizaron casi silenciosamente durante el 75. En un momento alguien expresó  “Tenemos que estar permanentemente en asamblea para defender los derechos humanos” Sentir que se acuñó en el nombre del organismo  Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Un  camino desconocido hasta entonces que fue plasmado de  desafíos y relectura de la historia adjunto a lo riesgoso del andar.

Alicia Moreau de Justo apuntó en el “hacer docencia” porque  “Para reclamar por sus derechos la gente tiene que conocerlos”. Postura entroncada desde el 24 de marzo de 1976 que exigió la  diaria atención urgente de los criminales actos del régimen de turno. Se multiplicaron las reuniones en ciertos templos que, al mismo tiempo, sirvieron de refugio. Entre ellos, hay que recordarlo, la apertura de la Iglesia Metodista en todo el país.

En abril de 1976, la Asamblea convocó a una reunión abierta. Se hizo totalmente visible  “Hacía un mes que había comenzado el gobierno militar y nosotros no quisimos hacer nada oculto. Por el contrario, fue todo público” comentó el Aldo Etchegoyen, pastor de la Iglesia Metodista en Corrientes al 700 donde se hacía la reunión.

Cinismo. Recibieron un telegrama del presidente de facto, Jorge Rafael Videla, que se adhería a la reunión pero pronto la zona se vio poblada de patrullas y tanquetas del ejército que rodearon el lugar con la intención de realizar un allanamiento. Unas cien personas que concurrieron a la cita no se lo permitieron.

Desde entonces ocurrieron infinidad  de graves situaciones que la APDH hizo frente. Entre ellas el secuestro de Alfredo Bravo  el 8 de setiembre de 1977 Fue torturado y luego liberado. Una acción directa contra la Asamblea. Era Co-Presidente de la Mesa Ejecutiva.

Las  Madres de Plaza de Mayo comenzaron a viajar al exterior para denunciar lo que ocurría en Argentina. A mitad del 1978 la Asamblea y  otros organismos se propusieron  el objetivo de lograr que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) visitara el  país. En el verano del 79 se pasaron muchas horas diarias leyendo testimonios y documentos que probaban el accionar criminal de la Dictadura. El clasificado informe lo llevaron en mano Emilio Mignone y Augusto Conte Mac Donell a Washington antes de la visita de la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos). Para entonces había comenzado la tarea de formar un nuevo organismo que luego fue el CELS ( Centro de Estudios Legales y Sociales)

Diego Díaz, en su valioso trabajo histórico, cita que “En agosto de 1979, la CIDH envió una Comisión a la Argentina con el objetivo de preparar lo que sería su visita oficial en setiembre. Los representantes estuvieron en la Asamblea y se entrevistaron con algunos de sus miembros”  Agrega que  dos día después, el 10 de agosto de 1979, la APDH fue allanada y “se incautaron todos los documentos existentes en la institución: las fichas con las denuncias, los testimonios de familiares y todo el material procesado hasta el momento fue retirado, en el marco de un operativo que pretendió conservar las formas legalistas. Esa documentación nunca fue devuelta, pero en la Asamblea habían tenido la precaución de fotocopiarla y guardar una copia de seguridad. Pese a todo, finalmente la visita se concretó en setiembre de 1979”

Desde el principio el Consejo Mundial de Iglesias, con sede en Ginebra, apoyó fuertemente la tarea de la APDH y otros organismos de DD.HH. Entre oras instancias, ese sostén  permitió que la APDH tuviera  imprenta propia. Diego Díaz constanta que “Durante mucho tiempo, las listas de desaparecidos que se repartían entre políticos, profesionales, sindicatos y las distintas iglesias, eran impresas en la APDH”. “La imprenta era la única manera de comunicar algo de mano en mano, ya que no podíamos publicar nada en un diario. Cuando la OEA hizo el informe acá no se permitió difundirlo y entonces alguien trajo un ejemplar y nosotros hicimos copias. Primero se lo dimos a una imprenta, pero la policía la allanó y destruyó todo. Y después empezamos a hacerlos nosotros”, recuerda Pérez Gallart.

Largo, efectivo y doloroso fue el andar de la APDH que ahora,  el sábado 12 de diciembre a las 21 en el Salón Cascada del Hotel Bauen, ubicado en Av. Callao 360 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, celebra sus 40 años.+ (PE)

Foto. Muestra Nacional de Afiches, Mar de Ajó. Abril 2014.

 SN 1002/15

 

 

 

 

 

 

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