LA PRESENCIA CONSTANTE DE LA AUSENCIA

Marta Dillon

Por Carlos A. Valle

Buenos Aires.

Las hondas heridas producidas durante los crueles años de la dictadura, que asoló Argentina entre l976 y l983, han dejado un tendal de ausencias que el tiempo no logra restañar.

La ausencia se reelabora para descubrir ocultos recuerdos y valorarlos en un presente siempre desafiante y complejo. El denodado esfuerzo por rescatar del silencio los restos de quienes fueron arrancados de la vida y del afecto  no ha sido en vano. Hay quienes han llegado a recorrer ese camino, realizar su duelo y hasta  compartir su experiencia.

Acercarse a estas historias requiere entrar en puntas de pie porque uno se percata que puede estar vulnerando una intimidad que no le es propia, pero que a la vez, le concierne porque es parte del dolor del pueblo. Recientemente, hay quien se ha abierto a compartir recuerdos, dolores, amor y vida, de una manera honda y valiente. Se trata del libro “Aparecida” (Sudamericana, 2015) de la muy reconocida periodista Marta Dillon. Es el relato de la búsqueda y el encuentro de su desaparecida madre entrecruzada por recuerdos de su propia historia familiar que va intercalando como inevitables “flasbacks” que dan vida a toda la historia.

Pareciera que hay, al menos dos ejes que se perciben preponderantes y entrelazados en su relato: la poesía y lo material. En sus palabras: “Esa poesía material es la que aprendí de mi madre”.  Todo lo material se impregna en las relaciones de madre, de esposa, de hija como cuando se encuentra con los pocos restos óseos de su madre y algunos deshilachados jirones de prendas que se cree tenía al momento de su entierro. No se podrá olvidar a quienes tornaron en  dolor y la ausencia la vida.

Los episodios que relata tienen la esencia de lo vivido intensamente con todos sus silencios, sus furias y amores que, por momentos, cubren la existencia y, en otros, dejan mostrar sus tensiones y claudicaciones.

Pero el acento sobre el amor es muy hondo y se refleja en esos pequeños actos cuyo significado no siempre se percibe. “Mi maternidad es cuerpo a cuerpo. El aliento de las mañanas, el sudor de las noches, sus babas en los bocados que no engullen, la sangre en las rodillas, las migas entre las sábanas… El lenguaje del amor no se habla, se inscribe.”

Dillon nos desafía con su, por momentos brumosa y turbulenta historia, a rescatar el valor de esto concreto que es la vida, cuya realidad es su propia humanidad de carne y hueso, por cuyo medio manifestamos nuestro amor y nuestro ser.”El dolor se hunde en la materia.”

Dillon ha elegido un título llamativo: “Aparecida” que es desafío y rechazo a la terrible palabra que contenía su prefijo  “des”. Pero, al mismo tiempo, da la idea de la presencia de lo que estaba vedado, oculto o prisionero de la realidad y que, más allá del dolor de la ausencia y la injustica, se ha hecho presente.+ (PE)

Foto. Marta Dillon, 29 de julio de 1966, periodista y activista argentina. Editora del suplemento feminista Las 12, del diario Página/12. Creadora y editora del suplemento LGTBQ Soy, en el mismo diario. 

 

SN 0008/16

 

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