Después de 40 años: amenazan el derecho a la comunicación (VI)

Comunicacion III

Había nacido la Ley de Servicios audiovisuales  

Por Carlos Valle (*)

Buenos Aires

Será muy difícil poder negar la importancia de la aprobación de la Ley de Servicios Audiovisuales, no solo por el hecho de que lo fue por 44 a 24 –“a un suspiro de los dos tercios de los senadores presentes”- sino porque tenía en su génesis el aporte de muchos grupos de la sociedad civil.

Desde muy diversos sectores, bregaron por una comunicación democrática que diera lugar a “una forma de ejercicio del derecho a la información y la cultura y no un simple negocio comercial” y como “un servicio de carácter esencial para el desarrollo social, cultural y educativo de la población, por el que se ejerce el derecho a la información.” (Coalición)

El papel del Papel Prensa

Los medios dedicaron las jornadas anteriores al tratamiento de la Ley por parte del Senado a denunciar la intención del gobierno de apropiarse de la empresa Papel Prensa “en un intento de controlar a los diarios y avanzar sobre la libertad de prensa”.

Recordaron que “Papel Prensa es una empresa que cotiza en Bolsa, de la que son accionistas el Estado nacional (27,46%) y el Grupo Clarín (49%) y LA NACION (22,49%), y de sus ocho directores, tres son representantes del Estado y uno es independiente. La firma abastece de papel a 170 periódicos de todas las expresiones ideológicas y su actual presidente es Julio C. Saguier, presidente de S.A. LA NACION.”(LN, 08.10). Ante esta circunstancia, ha llamado la atención y preocupa el silencio del gobierno para responder a una acusación que se lanza a partir de uno de los más cuestionados funcionarios del gobierno, Guillermo Moreno.

El periódico Miradas al Sur (27.09 y 04.40) detalló la historia de Papel Prensa y los acuerdos a los que se llegaron con la dictadura para lograr la participación de los principales diarios en la empresa a cambio de un silencio cómplice sobre las atrocidades que se cometían.

J. Morales Solá apela a argumentos que obvian los condicionamientos del contexto en el que gestó el acuerdo. “Uno de los argumentos actuales contra Papel Prensa es que fue comprada por tres diarios (LA NACION, Clarín y La Razón) durante la dictadura. Pero, ¿no hubiera sido peor que los militares controlaran hasta el abastecimiento de papel a los medios gráficos? ¿La producción nacional de papel para diarios no fue, acaso, una conquista para la independencia del periodismo, que dejó de depender exclusivamente de las importaciones de papel y de los consiguientes arrebatos de los gobiernos de turno?” (LN, 08.10)

Lamentablemente hasta el día del hoy las investigaciones sobre este despojo en el tiempo de la dictadura está detenido apelando a razones burocráticas.

Por su lado, Clarín, sin eufemismos, habla de “La mafia en versión estatal”, y el editor adjunto Ricardo Roa, denuncia: “Parece una película de la mafia. El problema es que los hechos son reales, ocurrieron aquí y dejan involucrada nada menos que a la Presidenta. El personaje central es Guillermo Moreno. Pero el verdadero Don Corleone está en otro lado. La ley es lo de menos, hay que imponer la voluntad del jefe y hacerlo bajo la presión de la fuerza y de un pacto de silencio. Pura lógica mafiosa. Búsqueda de poder a cualquier precio, presentada acá por los K como una gesta democratizadora.”

Por su parte, Miradas al Sur, registró en dos oportunidades que los carteles que puso en la vía publicar para anunciar la salida de su publicación en la que señalaban sus denuncias al negociado efectuado en la compra de Papel Prensa, eran rápidamente cubiertos o arrancados.

Es siempre costoso reconocer que se ha perdido cuando las cosas no salen como uno quisiera. La manera de reaccionar ante la adversidad, a veces desmiente aquello que se dice defender.

La reacción desbordada

El día en que iba a sesionar el plenario de la Cámara de Senadores, los medios buscaron imponer más argumentos para desprestigiar la ley y su discusión acudiendo a conocidos colaboradores. Gustavo Ibarra comienza por poner en tela de juicio la discusión de la Ley porque “A varios senadores oficialistas se les ofrecieron cargos en la administración pública y otras prebendas para acallar sus críticas” (LN 09.10)

Beatriz Sarlo desgrana su notoria antipatía personal sobre el ex presidente Néstor Kirschner: “Sólo conocemos que el periodismo le resulta antipático hasta la intolerancia. Sabemos a quiénes detesta por motivos personales y no por razones inscriptas en un ‘proyecto’ o en un ‘modelo industrial’.” Cuando se esperaría que argumentara sobre lo que llama “las relaciones consideradas óptimas entre empresas periodísticas y productoras de insumos.” (LN 09.10)

Tomás Eloy Martínez toma un definitivo partido y reduce el tema a las libertades individuales. “El Gobierno lleva a extremos impensados la relación con la prensa. No me imaginaba que iban a llegar a Papel Prensa. Es impredecible, como todo lo que hace este gobierno. Chile y otros países de la región no han caído en este exceso de poder. Si se coartan las libertades individuales se mata la esencia de un país.” (09.10)

Abel Ponce cree que el sueño de Kirschner es “nuestra pesadilla”, y da vuelo a su imaginación “Fracasado en la ruleta política, tiene que aprovechar este final para crear algo así como un superpoder o megapoder económico. Ya no pretende ser un Lenin trasnochado, quiere ser poderoso como un Slim patagónico. Algo así como el sueño incumplido de Carlos Andrés Pérez, pero con realidad del imperio mediático de un Berlusconi. Un poder semejante puede asegurar la impunidad y hasta el retorno.” (09.10)

Ricardo Kirschbaum, Editor General de Clarín, habla de la “ormetá” kirschnerista porque “Todo vale para un Gobierno que usa cualquier medio para alcanzar su objetivo. Aún hay ingenuos que siguen creyendo que lo que anima a este proyecto es la épica y no el autoritarismo. Será tarde para lágrimas cuando descubran la verdad.” Y, en su editorial, Clarín añade “Desde el comienzo de su gestión, Kirchner realizó reiteradas ofensivas contra empresas privadas utilizando organismos del Estado y, en ocasiones, grupos políticos o sindicales adictos.” “La ofensiva gubernamental se debe, por lo tanto, a su objetivo de controlar la información” (09.10)

El día después

La muy extensa jornada de debate, que culminó en la madrugada del sábado 10, ya contaba con otros mensajeros que se obstinaban en sus argumentos contrarios a Ley haciendo una lectura particular de lo sucedido.

El diario La Nación pobló sus primeras ediciones con muy ásperos y desbordados artículos de varios de sus habituales colaboradores. Joaquín Morales Solá habló de “Un lienzo de favores y prebendas” y arguye “La legitimidad de la ley podría ser razonablemente puesta en duda porque el voto de muchos senadores se decidió entre tantas oscuridades.”

Para Fernando Laborda “La madre de todas las batallas seguirá en la justicia.” Pablo Sirven enfatiza “Salió la Ley de medios recontra K” Y preanuncia el futuro: “Ya está. Allá vamos: la sovietización progresiva de los medios nos espera con los brazos abiertos y, ahora, con fuerza de ley.” Rosendo Fraga basado en las encuestas, y con cierto asombro por los resultados obtenidos a pesar de la reciente derrota electoral, augura: “La historia muestra que el poder puede demorar las realidades del consenso, pero no anularlas o impedirlas, sobre todo en democracia.”

Adrián Ventura extrema el dramatismo: “La democracia se suicidó” Con una lectura particular de la historia concluye: “En 1989 se derrumbó el Muro de Berlín, en 2009, el Gobierno y el Congreso, alegremente, construyeron el muro de la censura.”

Mariano Grondona hace una defensa del pluralismo y contra los monopolios, pero no tiene nada que decir a favor de la ley. “Hay errores, por supuesto, en nuestra tarea cotidiana de periodistas. ¿Cómo podrían corregirlos en todo caso el oyente o el lector? Mediante la comparación de un mensaje con otros. Es decir, mediante el pluralismo. La verdad absoluta nadie la posee. Pero la mejor cura conocida del error o del engaño no es otra que la competencia. Si hubiera un solo medio, sería grande la tentación de imponerlo sin que ningún otro medio lo contradijera. Esta es la meta del totalitarismo.” (LN 11.10)

Para Clarín, lo que se busca es “el poder, sin límites ni controles”. Así dice el Editor General, Ricardo Kirschbaum: “Para su proyecto de intentar quedarse en 2011, los medios de comunicación –televisión y diarios deben estar sujetados. Kirchner no cree en todo lo que sus adeptos creen que lograron con la ley de medios: pluralidad, democratización, más acceso a la información.” (11.10). Por su parte Eduardo van der Kooy anuncia tiempos muy difíciles. “El kirchnerismo supone que por la contundencia y legalidad de su victoria parlamentaria -en ambas Cámaras- clausuró un tema. Pero no sería así: hay demasiadas cuestiones vitales de la vida en democracia que continuarán en danza. La percepción de intranquilidad no es un hecho accidental. La fundamentan todos aquellos episodios -y otros- que no presagian nada bueno para los tiempos que vienen.”

Algo ha cambiado

La reiterada argumentación de apresuramientos, compra de voluntades, ocultos propósitos de dominación no han dejado de estar presentes en muchos de los medios como una cantinela alimentada por la liturgia de los constitucionalistas más buscados que pintan cuadros alarmantes sobre la ilegalidad, quiebre de tratados internacionales y una mar de juicios que inundarán al país.

A pesar de este repiqueteo descalificador las voces de muchos otros comenzaron hacerse oír. No deja de resultar inaudito que la tarea de la Coalición haya sido reiteradamente negada como si la sociedad civil fuese inexistente. Las declamaciones de libertad de prensa de muchos medios podrían traducirse a “los negocios no se tocan”.

Lejos se está de negar el carácter empresarial de muchos de los emprendimientos de medios. Pero hay dos cosas que no se pueden obviar. Una, que la comunicación de la comunidad no puede reducirse a un negocio. El reduccionismo mercantilista de la comunicación es una forma de establecer el poder totalitario del negocio. Dos, la posibilidad del negocio de los medios tiene que tener un límite y una orientación. El espectro radioeléctrico es un bien de dominio público y debe ser regulado. Este es el camino para una verdadera democracia.

En esta línea es valioso rescatar dos aportes que ayudan a mirar el paso dado con la aprobación de la Ley, que abre nuevas perspectivas no exentas de peligros y claudicaciones pero que, en este clima enrarecido, son como el viento pampero que brinda aire fresco y renovador.

Sergio Caletti, profesor de la Universidad de Buenos Aires en un artículo titulado “La discusión aún no terminó” (LN 13.10) alienta: “Hay, en este sentido, un tenue rayo de esperanza. La historia enseña que, en ocasiones, hay fronteras de las que no se regresa. No es inverosímil pensar que en futuros sondeos de opinión, de esos que miden la credibilidad, la de los grandes medios haya quedado gravemente mellada. Los más inteligentes entre ellos deberán entonces enfrentar la inusual revolución de sus códigos profesionales, el regreso a deontologías abandonadas, y no porque los obligue la ley sino en defensa del propio negocio. De lo contrario, será muy difícil que puedan alguna vez volver a ser fiscales de nadie. “

Washington Uranga -un incansable trabajador por la democratización de la comunicación- sabe que “Esto recién empieza” (P/12, 11.10) y, por eso, afirma: “Pero la norma no surtirá un efecto mágico. Necesita de políticas públicas activas. No habrá más diversidad, más producción nacional y otras voces porque lo dice el texto legal. El Estado y los mismos que hasta ahora lucharon por obtener la sanción de la ley tendrán que seguir trabajando con creatividad para garantizar el derecho a la comunicación de todos y todas. También la oposición política si está dispuesta, como declama, a contribuir a la libertad de expresión y a la comunicación democrática.”

Eduardo Galeano solía decir que si uno puede producir, aunque más no sea, un pequeño cambio eso significa que la realidad puede ser cambiada. En la Divina Comedia, Dante señala que lo que distingue al purgatorio del infierno no es el sufrimiento, sino algo más importante: la esperanza.

Esto es lo que esperábamos: cambio con la esperanza de que esta Ley abriría las puertas a una nueva comunicación porque lo requiere la libertad, la democracia, la justicia y porque es el fundamento para construir una verdadera comunidad. Una esperanza que debemos renovar frente a los atropellos descalificadores de quienes niegan el derecho a la comunicación.+(PE)

(*) Teólogo, con estudios en Alemania y Suiza. Pastor (j) de la Iglesia Metodista Argentina. Director del Departamento de Comunicaciones del Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET), Buenos Aires, 1975-1986. Presidente de Interfilm, 1981-1985. Secretario General de la Asociación Mundial para la Comunicación Cristiana (WACC), Londres, 1986-2001. Autor de los libros Comunicación es evento (1988); Comunicación: modelo para armar (1990); Comunicación y Misión; En el laberinto de la globalización (2002).

Comentarios y opiniones pueden ser enviados a Carlos Valle valleferrari@gmail.com

Nota. Con este artículo se cierra la serie de seis preparada por el pastor Carlos Valle. Es un trabajo profundo, clarificador y detallado sobre un aspecto de honda importancia en la sociedad. Valle lo ubica en un espacio histórico fundamental. El título general de la serie lo visualiza claramente  “Después De 40 Años: Amenazan El Derecho A La Comunicación”.

 La particularidad de cada nota encara aspectos sustanciales, a saber Recuerdos de la dura lucha por aprobación de la Ley de Servicios Audiovisuales (26522;) La Lucha por el poder ;  Múltiples estrategias contradictorias en la batalla; Oposición a todo proceso de cambio democráticoEsperaban que fuera una ley fugaz y Había nacido la Ley de Servicios audiovisuales.

 PE/Ecupres tuvo el privilegio de publicarlo por tres semanas consecutivas, dos cada siete días Se encuentran en la página https://ecupres.wordpress.com/ bajo la numeración   SN 0086/16. SN 0095/16;  SN 0098/16;  SN 0102/16; SN 0112/16 y el presente.

SN 0113/16

 

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