María Clara Ciocchini en la Noche de los Lápices

van-floreroFacebook de Rodolfo Viano

Para Bahía Blanca esta fecha es especialmente dolorosa: una de las víctimas, María Clara Ciocchini era estudiante de la Escuela Normal Superior de la UNS y militante de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES).
Recuperamos algo de la historia de María Clara de la mano de Roberto Baschetti:

“Fue “girl scout” en la Pequeña Obra de esa ciudad bahiense y con un grupo de monjas tercermundistas ayudó a organizar actividades de apoyo tanto sanitarias como educacionales en los barrios carenciados y villas del lugar. Quería ser médica. Sentía admiración por Evita, el Che y el cura Camilo Torres. Tocaba muy bien la guitarra, tanto folclore como rock nacional. En poesía se fanatizaba con los escritos de Juan Gelman y Pablo Neruda.

Su padre, Héctor Eduardo era un eximio profesor de dibujo. Para 1973 comenzó a militar en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) para rabieta de su papá, que había sido un antiperonista de aquellos, en la década del ‘50. Ella se levantaba de madrugada y con los compañeros escribían largos paredones con las consignas “Perón ó Muerte. Viva la Patria” ó “Libres o muertos, jamás esclavos”.

la-cieguita

Para esa época militaba en un barrio marginal, el “Sánchez Elía” donde ayudaba personalmente y todos los días a una madre soltera y su hijita para que tuvieran una vida más humana: pintaba, cocinaba, alfabetizaba y alegraba las reuniones con su infaltable guitarra y su voz privilegiada. En la militancia le decían “La cieguita” porque si se sacaba los anteojos no veía nada; pero admiradores nunca le faltaron.

En el ’74 fue elegida delegada de la UES en el (Colegio) Normal y a su cargo estuvo la resistencia contra el filonazi Remus Tetu entronizado por la “Misión Ivanissevich”. También era la encargada de asistir a sus compañeros de la UES ya detenidos y encarcelados por el gobierno de “Isabel y el Brujo”.

Para noviembre de 1975 sus padres, medio de prepo, se la llevaron con el resto de la familia a vivir a La Plata, después de que una patota armada la fue a buscar por la noche, a su casa de Bahía. En la ciudad de su nuevo asentamiento, rápidamente hizo contacto con sus compañeros de la UES y con ellos organizó la resistencia a la dictadura militar y en ese contexto activó en pos del logro del boleto estudiantil, una iniciativa de la UES de La Plata, Berisso y Ensenada.

Hasta que se la llevaron… Tenía 17 años”. + (PE)

Foto María Clara Ciocchini

SN 345/16

 

 

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