Emancipación de la religión

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Por Aníbal Sicardi (*) 

Bahía Blanca  

Emancipación de la religión es el título del nuevo libro producido por el pastor Carlos Valle. Será presentado el sábado 15 de octubre, a las 19:30, en Casa de Nazaret ubicada en Carlos Calvo 3163 de la ciudad de Buenos Aires. 

Es un texto provocador que requiere disposición para el asombro y el compromiso de permitir que se rompan los cristales de las vidrieras donde se guardan los prejuicios y la creencia de que todo está dicho.

Sin tomar aliento, ya en la introducción, Carlos Valle suelta los dardos de la desacralización que sustenta su andar. La obra la encabeza una cita del agnóstico Eduardo Galeano “Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. La primera frase ilumina el camino “Nos movemos en el mundo de las interpretaciones, de los acuerdos provisorios, no hay certezas inamovibles, porque las verdades son parciales y relativas”.

Apela al investigador Tomás Buch cuando afirma que “Una de las fortalezas de la ciencia -no una debilidad- es que todo es cuestionable, y toda teoría es paulatinamente perfeccionada.”

Al explicitar que la religión es “considerada inalcanzable, indiscutible” y “también aburrida” no busca apoyo de teólogos sino de alguien muy secular, el Dr. Adrián Paenza. Lo destaca -sin caer en el error- como un ejemplo, pues es “quien, con atractiva capacidad y entusiasmo, encara su tarea científica por lograr que las matemáticas dejen de ser inalcanzables, indiscutibles y, en buena medida, aburridas”.

Valle trasciende sus conocimientos teológicos y su práctica pastoral para identificar a Paenza como su preferencia a “una postura más abierta, menos aferrada a conclusiones definitivas” con lo que valoriza los presupuestos del notable renovador en cuanto al cuestionamiento del “aparente carácter indescifrable de los planteos matemáticos”, la formulación “de preguntas sin amedrentarse”,  “la presencia de la duda como un desafío” y “la libertad para romper con los planteos establecidos y explorar caminos insospechados”.

A diferencia de lo acostumbrado donde las introducciones son subestimadas, hay que detenerse en el aserto de Valle que, luego de dar lugar a personas que están fuera del círculo profesional de las iglesias, afirma que “La historia ofrece hoy la posibilidad de considerar la religión desde una nueva perspectiva” y que si bien “Es indudable que las preguntas sobre el sentido de la vida, el origen del mundo, si hay existencia después de la muerte entre muchas cosas aparecen en numerosos textos teológicos y filosóficos pero, no en menor medida, en la literatura y el arte”.

Así, Valle se abre espacio para incorporar a Jorge Luis Borges en su poema El laberinto: “No habrá nunca una puerta / Estás adentro y el alcázar abarca el universo / y no tiene ni anverso ni reverso / ni externo muro ni secreto centro”. Al cual se podría adosar aquello de la poetisa Olga Orozco, en su primera acotación en el poema Sol en Piscis: “Solo los muertos conocen el reverso de las piedras / Solamente las piedras conocen el reverso de los muertos / Lo sé”.

Valle presenta el pensamiento de teólogos claves. Karl Barth y Rudolf  Bultmann, insoslayables. También de ateos y agnósticos. Existe el peligro de quedarse en el examen de si se comparte o no esos análisis como acceder al repetido criterio de especialistas de la teología y la religiosidad que gustan de la práctica del perro que quiere morder su cola y en la arena de la playa solo hace un círculo cerrado sin alcanzar su objetivo.

Lo que Valle plantea es que si bien se puede discutir su interpretación lo fundamental es no quedarse atrapados en el viejo sistema de la esclavitud y la dependencia sino dar uno o más pasos en la dimensión creativa y asombrosa.

Aquí es donde aflora la categoría de esa palabra clave que es emancipación. La primera del título. Faro que ilumina propositivamente el desarrollo del libro. Exento de lemas, sin apuro, el autor arrincona al lector y lectora para que defina, en libertad, si seguir o abandonar.

El término se enclava en determinados sectores y no en otros. Difícil o imposible encontrarla en la ideología de derecha. Más aun, en tiempos actuales representantes de ese sector piden perdón a los países colonizadores por la emancipación producida por patriotas del 1800.

El Diccionario de la Lengua Española la define como “Liberación respecto de un poder, una autoridad, una tutela o cualquier otro tipo de subordinación o dependencia”. Se percibe el audaz aroma que remite a Espartaco, Jesús, Wesley, Lutero, Rosa de Luxemburgo, Luther King, Osvaldo Bayer y otras y otros.

Importante ser conscientes de que es una palabra amada y sostenida por el anarquismo y rechazada por quienes se aferran a la institucionalidad.

En este punto, las lectoras y lectores pueden dar semáforo verde o rojo. Quienes están “dentro” de las iglesias arriesgarían el derrumbamiento de los muros que sirvieron para la seguridad y que ahora son parte de la cárcel donde se encuentran sin percibir que están en ella. En tanto, quienes están alejados o rechazan la iglesia como institución evaluarían detenerse por miedo o avanzar con coraje al aprendizaje de reflexionar sobre posiciones anacrónicas.

La izquierda deberá alertarse sobre la pérdida de la palabra emancipación y con ello una dimensión sumamente necesaria en este tiempo.

El poeta francés Jacques Prévert en su poema El tiempo perdido, expresa que “Ante la puerta de la fábrica / el obrero se detiene de repente / el buen tiempo ha tironeado de su chaqueta / y no bien se vuelve / y mira el sol / muy rojo muy redondo / sonriente en su cielo de plomo / le hace guiños / familiarmente / Di camarada sol /¿no te parece / una reverenda burrada / regalarle un día como éste / al patrón?”. Si al leer este libro sentimos un tironeo similar, no se lo regalemos a la mediocridad y sigamos adelante.+ (PE)

(*) Bahía Blanca, 1933. Teólogo en Facultad Evangélica de Teología. Director-fundador de Agencia de Noticias Prensa Ecuménica / Ecupres. Pastor de la Iglesia Metodista Central Bahía Blanca. @anibalsicardi

 Nota: se puede consultar la publicación del libro Emancipación de la Religión de Carlos A. Valle en la sección CULTURA PE.

SN 381/16

 

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