Represión a los manteros del Once de Buenos Aires

manteros

 Por Domingo Riorda

Argentina

El mantero es la persona que se instala en veredas y plazas colocando una manta donde expone la mercadería que vende. Se diferencia del vendedor ambulante quien no tiene un lugar fijo y ofrece mercadería pre-determinada. El mantero trabaja con diversidad de productos que van desde comestibles, en ocasiones hechos por ellos mismos, a venta de ropa, calzado, óptica, juguetería.

Esta práctica se hizo más presente en el siglo actual como producto del movimiento social y con eje principal en ciudad de Buenos Aires. Una idea numérica de este sector se aprecia al saber que desde 2011, cuando el actual presidente de la Nación era Jefe de la ciudad de Buenos Aires, se desalojaron unos 6000 manteros.

En el caso de Plaza Once, lugar neurálgico de la ciudad, la policía se hizo presente alrededor de las 2 de la mañana del martes 10 desalojando los puestos de ventas  y confiscando la mercadería. A las 9 ya había unos 2000 manteros y manteras que ofrecieron fuerte resistencia a la policía que hacía su entrenamiento en represión de piquetes y movimientos sociales mostrando buena preparación técnica, un ensayo para futuras acciones similares.

La  refriega produjo la imposibilidad vehicular en  calles y avenidas aledañas que repercutió sobre otros barrios pues la zona de Once es clave para el tránsito hacia los cuatros costados de la geografía porteña. Alrededor de las 17 se logró una reunión con representantes de los manteros y del oficialismo gubernamental, pero no se logró acuerdo. Los manteros aprobaron, por Asamblea, dejar abierto dos carriles en la Avenida Pueyrredón y volver al día siguiente, miércoles 11 a las 10 de la mañana para recibir la propuesta oficial. A las 12 del miércoles se efectuó esa reunión sin acordar y se volvió a citar para las 17 en lo que se consideraba una instancia final. Sin embargo, el gobierno hizo otra propuesta, bastante complicada, que fue aceptada por una minoría y rechazada por la mayoría. El jueves 12 seguirán las conversaciones.

Una de las diferencias centrales es que el gobierno municipal insiste en colocar a los manteros en una edifico cerrado, fuera de la plaza mientras, mientras que los manteros insisten en que su lugar es el Once y piensan que se puede ubicar un espacio en la misma plaza. Evidente que los manteros tienen claro que ese es el espacio donde se encuentra la clientela adecuada para que funcione su trabajo. Meses atrás hubo un hecho similar con los manteros de la calle Florida -centrísimo lugar porteño- que fueron desalojados y se le dio un galpón donde, como dicen ellos, no va nadie. La decisión de la zona donde está la clientela es una opción de total acuerdo con el hacer de un negocio. Es decir, responde a las leyes del mercado.

Detrás de este asunto se encuentra la pregunta conceptual sobre “de quien es la calle” y la escondida de no aceptar que personas de color oscuro y condiciones sociales “bajas” sean colocadas en zonas públicas cuando la campaña gubernamental nacional es la de promover la tez blanca y el pelo rubio.

Existen otras cuestiones. Una de ellas es el negocio que hay en  la compra de ciertos productos. Se dice que proviene de una mafia y sobre todo de talleres clandestinos. La forma de expresarlo deja en la ignorancia que en el llamado “comercio legítimo” funcionan personeros que actúan como mafias con el poder de establecer precio y calidad del producto afines a sus intereses personales.

También se alega que los manteros trabajan en relación con los talleres clandestinos. Sobre ese punto son cruciales las declaraciones de Omar Guaraz, de la Asociación de Vendedores Libres En una entrevista de Página 12, del miércoles 11, argumentó que “durante el período de Mauricio Macri como jefe de gobierno se multiplicaron los talleres clandestinos, y lo financió la Cámara textil que generó un gran negocio con ropa esclava. Cuando en 2007 los manteros pusieron precios reales a la indumentaria visibilizaron la estafa. Con los manteros peligra ese gran negocio, y utilizan el aparato del Estado para proteger a las mafias que lo generaron. Esta es una de las razones por las que necesitan desplazar a los manteros”

Agregó que “El gobierno porteño lo que hizo fue reclutar a patoteros y barras bravas para golpear a los manteros y generar una estrategia de miedo” porque  “La única intención que tiene es hacer desaparecer la venta callejera, y para eso utiliza todo el Estado de manera ilegal, con las patotas de Espacio Público, y el ministerio Público Fiscal, que lo que hace es poner a la justicia para hacer la represión que no se ve, como allanamientos a las viviendas de los compañeros y el robo de la mercadería”.

Guaraz comentó que “Para nosotros la solución es simple. No queremos planes, ni subsidios ni cooperativas, queremos la regularización de la actividad. Hay un proyecto de ley presentado por el legislador Alejandro Bodart que lamentablemente fue cajoneado”

Ocurre lo conocido, cuando se levanta la alfombra se ve la suciedad escondida. En estos días se vio con la denuncia de las coimas que pagó la empresa Odebrecht donde uno de los más “salpicados” fue el titular de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas, íntimo del actual presidente de la Nación y que vive en una casa alquilada cuyo propietario es el presidente.

Si recurrimos a las casualidades, que no son tales, vale recordar la importancia de la Plaza Once en la represión a gente “rara” similar a los manteros. Justamente en esta misma época del año, en enero del 7 al 14 de 1919, ocurrió la llamada Semana Trágica cuando fue reprimido y masacrado el movimiento obrero produciendo centenares de muertos, incluyendo el único progrom (matanza de judíos) ocurrido en Argentina..

En ese entonces gobernaban los radicales siendo presidente Hipólito Yrigoyen. El detonante fue la huelga en la fábrica metalúrgica Talleres Vasena, que adquirió ribetes peligrosos por la intransigencia patronal que produjo el apoyo a los huelguistas desde los sectores populares.

El gobierno radical optó por la represión utilizando la  policía, el Ejército, grupos parapoliciales con la consecuencia de unos 700 muertos y decenas de desaparecidos y detenidos. En la pueblada y lugares de represión la zona de Once tuvo mucha relevancia al igual que otros barrios como el de San Cristóbal y Nueva Pompeya. Desde entonces Once fue la plaza elegida por las fuerzas anarquistas y socialistas para sus actos de lucha proletaria.

La historia es como el agua de los ríos y mares que se la desplaza y con el tiempo vuelven a ocupar el lugar que tenían antes. No es simple futurología pensar que movimientos como los manteros se trasformen, sin esperar, en el rescate de las luchas históricas del pasado. Aquello que el pensador argentino Ricardo Forster llama “anomalías”. Un asunto para tener en cuenta. Lo dice el refrán popular “La liebre salta donde menos se piensa”. + (PE)

 

SN 008/17

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s